Across the Üniverse

domingo, julio 25

El otro día me compré miles de pañuelos para atarlos a mi cuello y dejarlos volar al viento mientras viajo en mi auto descapotable escuchando a los beatles y fumando un cigarrillo. De pronto, mi nave espacial se detiene, me bajo y reviso que le sucede. No entiendo mucho, así que te llamo
y como siempre, dices: allá voy bonita.
¿Qué hago ahora? Siempre he odiado esperar.
Tal vez, debería leer uno de los libros que están en mi bolso mágico, pero ultimamente sólo hablan de amor.
Entonces, miro alrededor
y noto que estoy naufragando en el mejor lugar del mundo (sin ti, pero contigo)
y mientras vienes a salvarme la vida, uso mis pañuelos. 
Los uso más que para decir adiós, con ellos seco algunas lágrimas de cocodrilo que aparecen cuando recuerdo tu cara, porque hay tantas cosas y
yo sólo preciso dos, mi guitarra y vos,
 y me doy cuenta de que esta vez, estoy segura que serás mi alma.

1 comentarios:

Daniel dijo...

cuando me necesites me llamas y vuelo y te salvo amor mio<3

dos simples palabras TE QUIERO y algo más ;)

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