Agonía

domingo, marzo 9
Podrían cambiar su nombre, vestir abrigos negros y ayudarme a enterrar al conejo que me obsequiaron para mi cumpleaños número 17.
Pero no se puede ser ni tres, ni cuatro, ni más de dos, ni solo uno.
Tampoco puedo seguir soportando las frases frías que dices últimamente, 
ni disimulando mis pestañas frente a Marisol.

0 comentarios:

Publicar un comentario