Salieron de la tienda y empezaron a sentir las gotitas tímidas que caían del cielo. Ella pensó que acabarían en un rato, el estaba seguro de que no duraría más de un minuto.
El la tomó del brazo, ella se apoyó en su hombro. Caminaban derecho a la calle principal, el la iría a dejar a la puerta de su casa. Las gotas caían más fuerte, pero ninguno se lograba poner impaciente con ellas. Es su primer invierno ¡hasta el frío se convierte en el escenario perfecto cuando están juntos!.
El iba contento con sus pantalones nuevos, ella adora como se le entallan a sus piernas los pantalones negros que siempre usa.
Ella iba contenta con el cintillo de lunares que le había obsequiado, el pensaba que era la más bella de todas con esos lunares.
La lluvia se hizo cada vez más fuerte.
Ella le preguntó si se veía bien con la ropa que traía. El le dijo que era la más linda, pero cuando se ponía su ropa era para el, perfecta.
No paraba de llover, corrieron a cubrirse bajo un techo. Los granizos cayeron sin parar.
A el no le gustaban los granizos, a ella le gustaba la lluvia.
El le tomó la mano, ella se acostó en su hombro.
El sintió que la amaba, ella sintió que lo amaba.
El pensó ojala también me ame.
Ella pensó espero el también me ame.
El supo que se amaban.
Ella estuvo segura que se amaban.
***


0 comentarios:
Publicar un comentario