En primavera las flores hacen que den ganas de fumarse un cigarrillo con alguien.
El pólem, el color rosa pastel de las flores y las abejas aumentan los suicidios y con ellos las ganas de fumar, la nicotina en los pulmones y la venta de pildoritas para dejar la vida real.
En verano los cigarros son tan entretenidos. Es que el verano es de mentira, todo puede pasar. Y acompañarlos con un Malboro mientras bailas Disco 2000 o Corazón de Sandía con tu polera de discoteca favorita, los hace tan falsos y mágicos, que dan ganas de que no se acaben nunca.
En otoño el sabor del cigarro se confunde con el ruido de las hojas cafecitas que caen de los árboles. Y Casi, pero casi siempre el humo se va junto a los recuerdos de algún compañero de malones veraniegos.
En invierno . . . En invierno todo es extraño, es tan frío que uno se encuentra con uno. Es tan frío que uno se congela tanto. Es tan extraño que dan ganas de escuchar estrechez de corazón o cualquier cosa que cante el Jorge. En invierno el cigarro sabe mejor, te hace compañía cuando piensas en que deberías pensar, o en que no.
En invierno el cigarrito del Victor suena más perfecta de lo que es.
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1 comentarios:
En todas las estaciones pasan cosas..
En verano te puedes ir de vacaciones con una amiga y aunque te nieguen el paso a las discos lo pasarás bien..
En otoño de disfrutan cumpleaños
En invierno siempre puedes acostarte a ver una película
y en primavera las flores de los cerros se ven hermosos..
En todo caso, lo mejor es que sin importar la estación podemos dibujar nuestras vida y disfrutar de un ská latino, un vaso de alcohol y de nuestra AMISTAD <3
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