Conversando con Marisol hoy en la tarde, pensabamos en qué hacer para que dejaras de ser tema.
Ella después de todo, me aconsejó que hiciera algo parecido a lo que has hecho y que te doliera aunque sea un poquito. Descarté eso enseguida. Con la Maca hemos pensado en pegarte. De todas maneras, no tenemos mucha fuerza y no podemos decirle a Eduardo o Claudio que te peguen, porque mariconas tal vez seamos, pero perras no. Asi que la idea del pleito en el barro con ropa interior quedó totalmente descartada.
Luego medité bastante y decidí civilizadamente mandarte un mail y aunque los mails son de cobardes, ser cobarde es lo que se usa ahora. La Camila, con la que no hablo mucho, pero de vez en cuando da excelentes consejos, me dijo que escribiera tonterias y esparciera un rumor por la internet, cual perra salida de película gringa, a lo que yo respondí: no hace falta invertar nada, con lo que se sabe está bien.
Y así me fui quedando sin opciones hasta que Felipe, un consejero de aquellos, me dijo que me embriagara y cuando estuviera bien borracha, te p*teara como nunca en la vida y para rematar el numerito, vomitara todo lo que haya comido y tomado desde que nací. Pero darte el lujo de protagonizar ese show, nunca. Y además aún me queda un poquito de cordura y dignidad por sobre todo, me sobra.
Entonces cuando vi que ya no habían opciones, me di cuenta que esa era la opción.
Hacer nada y bailar, bailar y bailar esa canción contigo.
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