A Julieta le encantan las ciencias del sueño que estudia con su Danny y que práctica a diario cuando se le acaban las pilas a su teléfono de hamburguesa.
Ahora sabe que hará de todos sus días un viernes y que los domingos tendrán olor a moras y café.
Y Julieta entendió que valieron la pena las piedras que tropezó, porque gracias a Diosito se topó con el último dinosaurio que le presentó a un Romeo mejor que el de Shakespeare,
un Daniel.
~
Antes de mi tu no eras tu, antes de ti yo no era yo.
Antes de ser nosotros dos, no había ninguno de los dos.

2 comentarios:
Al fin abres los ojos..
Kizas yo aun este ciego pero ya parpadeo!...
Simplemente vuelo, y me acabas de decir que andemos <3
me encanta como escribes los sabiai, cierto (:
oyeee
Teadoro
Tequiero
TeEfe
<3
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